Skip to content
Museos Vaticanos y Capilla Sixtina

Roma · Vatican City Pass

Entradas Museos Vaticanos y Capilla Sixtina

La bóveda de Miguel Ángel, en una capilla donde hasta un susurro suena demasiado fuerte.

©

Los Museos Vaticanos de Roma son la única puerta a la Capilla Sixtina, cuya bóveda pintó Miguel Ángel entre 1508 y 1512. La misma visita pasa por las Estancias de Rafael, con La escuela de Atenas, y por esculturas antiguas como el Laocoonte. Una sola entrada vale para los museos y la capilla, y varios pases de Roma la incluyen, entre ellos la Omnia Card.

Antes de ir

  • Duración de la visita2–3 h
  • CierraDomingo
  • Mejor momentoA última hora de la tarde

ConsejoLas guías de viaje recomiendan reservar a última hora y quedarse hasta que las salas empiezan a vaciarse, 30 minutos antes del cierre; los sábados, los lunes, los días de lluvia y el último domingo de mes, de entrada gratuita, son los más concurridos.

Qué entrada de los Museos Vaticanos comprar y qué da cada opción

La Capilla Sixtina no se vende por separado: se llega a ella desde dentro de los museos, y las entradas a los Museos Vaticanos valen para las dos cosas. La entrada a San Pedro es gratuita para todos, así que lo que se compra es la visita a los museos. Los menores de 7 años entran gratis, igual que todo el mundo el último domingo de cada mes. De los 7 años en adelante, los niños y los estudiantes hasta los 25 pagan tarifa reducida, con documento que acredite la edad o carné de estudiante.

En 2025 pasaron por los museos unos 7 millones de personas, y su director cuenta que en temporada alta la demanda dobla el número de plazas, así que conviene reservar en cuanto tengas las fechas cerradas. Las entradas van a nombre de cada visitante y no admiten devoluciones ni cambio de día.

Vendemos la entrada con acceso rápido a los Museos Vaticanos y la Capilla Sixtina, desde 35 €, con hora de entrada que se reserva hasta con unos dos meses de antelación. Al pagar eliges entre tres opciones, y ese precio de partida es el del Fast Track:

Las tres opciones de la entrada con acceso rápido

Fast Track
Acceso rápido a los museos y a la Capilla Sixtina, con la app de audioguía de Rome City; la versión con la audioguía oficial del museo cuesta más
Hosted Entry
Acceso rápido con un anfitrión que te recibe, sin guía ni audioguía, y con un precio que cambia según la hora que elijas
Fast Track + Sightseeing Bus
Acceso rápido a los museos y a la Capilla Sixtina, y un día en el autobús turístico en el que subes y bajas cuando quieras

Para ir por tu cuenta basta el Fast Track; la versión con la audioguía oficial del museo cuesta más. El Hosted Entry es para cuando prefieras que alguien te reciba y te acompañe hasta dentro: quedas con esa persona 15 minutos antes, y hay turnos hasta más tarde que con el Fast Track. La opción con autobús te encaja si ya pensabas dedicar el resto del día al autobús turístico.

Con guía, hay una visita que pasa también por San Pedro: la visita guiada de tres horas por los museos, la Capilla Sixtina y la Basílica de San Pedro cuesta desde 68,40 € (el precio depende del operador y de la hora que elijas). Te dan auriculares, y la hacen en inglés, francés, alemán, italiano o español. La ficha promete acceso especial en la basílica, pero en el control de seguridad de San Pedro no hay trato especial: es el mismo para todos. Quedas con el guía a la puerta de los museos 30 minutos antes, y todos, niños incluidos, tienen que llevar documento de identidad; no se admiten sillas de ruedas.

La otra entrada combina el Vaticano con el Panteón: primero, acceso rápido a los museos y a la capilla y, después, una entrada reservada al Panteón, con alguien que te acompaña hasta la puerta pero sin guía. Cuesta desde 59 €. Quedas en la oficina de Touristation, en Viale Vaticano 97, 15 minutos antes. Si llegas tarde, no te esperan.

Museos Vaticanos y Basílica de San Pedro el mismo día

Con una entrada normal de los museos no se pasa de la Capilla Sixtina a la Basílica de San Pedro: hay que salir, caminar alrededor de un kilómetro (unos 13 minutos) hasta la Plaza de San Pedro y hacer la cola del control de seguridad de la basílica, cuya entrada es gratuita. En algunas visitas guiadas sí se pasa desde la capilla, pero es irregular: según los viajeros, mejor no contar con ello, y lo único que han dicho oficialmente los museos al respecto, en diciembre de 2021, es que ese paso seguirá cerrado hasta nuevo aviso.

San Pedro después de los museos

  1. 1Seguridad: la basílica tiene un control aparte, que lleva la policía italiana y que está a la derecha de la plaza, mirando hacia la basílica.
  2. 2Vestimenta: todos tienen que llevar los hombros cubiertos; los hombres, pantalón largo, y las mujeres, pantalón o falda por debajo de la rodilla.
  3. 3Horario: la basílica abre de las 7:00 a las 19:00 hasta el 28 de marzo de 2027.

La basílica abre una hora antes que los museos y, en invierno, cierra una hora antes: si tu turno en los museos es de tarde, te da tiempo a ver San Pedro por la mañana. No hay guardarropa en la basílica: si haces las dos visitas el mismo día, deja las bolsas grandes en el hotel.

Algunos pases de Roma te dan un extra en San Pedro: una entrada reservada con audioguía, una visita guiada o una entrada a la cúpula.

Pases de Roma con los Museos Vaticanos y cómo se reserva con cada uno

El Roma Pass no incluye los Museos Vaticanos. Los pases que sí los incluyen funcionan cada uno a su manera, y con ninguno se entra sin hora reservada.

  • Omnia Card 24h

    Acceso prioritario y un día en el autobús turístico; la hora de los museos la eliges al comprar.

    desde 70 €

    Comprar pase
  • Omnia Card 72h

    Acceso prioritario, el autobús y un Roma Pass para adultos (que no incluye el Vaticano); la hora la eliges al comprar.

    desde 149 €

    Comprar pase
  • Rome Tourist Card

    Eliges una opción: acceso rápido o con anfitrión, o bien el Castillo de Sant'Angelo en su lugar; cada entrada lleva su propia hora.

    desde 89 €

    Comprar pase
  • Vatican City Pass

    Una opción a elegir al comprar: acceso sin pasar por taquilla, acceso con anfitrión o visita guiada en inglés.

    desde 64 €

    Comprar pase
  • Go City Rome Explorer Pass

    Cuenta como una de las atracciones que eliges; resérvalo con antelación, que si no, no te aceptan el pase.

    desde 89 €

    Comprar pase
  • Turbopass Rome City Pass

    Está incluido, y el Turbopass te reserva la hora.

    desde 144,90 €

    Comprar pase

Con la Omnia Card eliges la hora de los museos al comprar, y antes de la visita te llega por correo el vale oficial del Vaticano. Ese vale es lo que enseñas en el acceso, no el código QR de la reserva. En la página de la Omnia Card se explican la de 24 y la de 72 horas.

La Rome Tourist Card y el Vatican City Pass son paquetes en los que, al comprar, eliges una entrada en cada uno de los tres grupos, y los Museos Vaticanos son una de las opciones del primero. El Turbopass te reserva la hora: la reserva se abre unas seis semanas antes, la entrada llega entre una y dos semanas antes de la visita, y, si no quedan plazas en tus fechas, puedes quedarte con el pase sin el Vaticano.

Las esculturas sobre la puerta de los Museos Vaticanos, en Viale Vaticano
La puerta de los Museos Vaticanos Foto: MrPanyGoff, CC BY-SA 4.0

Con el Explorer Pass de Go City, los museos cuentan como una de las atracciones que eliges. Reserva con la mayor antelación posible: una página de Go City indica tres semanas como mínimo, y otra, hasta tres días antes. Las entradas se recogen el primer día en el mostrador que tiene Go City en Viale Vaticano.

Si solo vas a los Museos Vaticanos, la entrada sale más barata que cualquier pase: 35 €, frente a 70 € de la Omnia de 24 horas, el más barato de los que la incluyen. A cambio de esa diferencia, con la Omnia de 24 horas tienes un día de autobús turístico y dos visitas más con audioguía (la Cárcel Mamertina y San Juan de Letrán); en la página del Roma Pass se comparan los demás pases de Roma.

Horario de los Museos Vaticanos y entrada gratuita el último domingo de mes

Con pase o con entrada, la hora que reserves tiene que caber en el horario de los museos, y las salas empiezan a vaciarse 30 minutos antes del cierre.

Horario

De lunes a sábado
8:00–20:00, última entrada a las 18:00
Último domingo de cada mes
9:00–14:00, última entrada a las 12:30, entrada gratuita
Resto de domingos
Cerrado
24 y 31 de diciembre
8:00–15:00, última entrada a las 13:00
También cerrado
1 y 6 de enero, 11 de febrero, 19 de marzo, lunes de Pascua, 1 de mayo, 29 de junio, 14 y 15 de agosto, 1 de noviembre, 8, 25 y 26 de diciembre

Los próximos domingos con entrada gratuita son el 29 de noviembre y el 27 de diciembre de 2026. En marzo de 2027 no hay ninguno, porque su último domingo es Pascua. La entrada que vendemos no tiene turnos en domingo.

Las guías de viaje recomiendan, para una visita más tranquila, reservar uno de los últimos turnos del día, aunque las salas empiezan a cerrar 30 minutos antes de la hora de cierre. Esas mismas guías señalan los sábados, los lunes, los días de lluvia y el domingo de entrada gratuita como los días con más gente. Con la entrada que vendemos, los turnos más tardíos son los del Hosted Entry: el Fast Track termina antes.

La Capilla Sixtina también puede cerrar en cualquier momento por ceremonias religiosas, como ocurrió durante el cónclave de 2025, y en la propia entrada ya se avisa.

El día de la visita

  1. 1Vestimenta: hombros y rodillas cubiertos; según la normativa, tampoco se admiten camisetas sin mangas o escotadas, pantalones cortos por encima de la rodilla, minifaldas ni sombreros.
  2. 2Llega puntual a tu turno y comprueba que cada persona que figura en las entradas lleve su documento de identidad: según las condiciones, si llegas tarde, puede que no te dejen entrar.
  3. 3En el acceso de Viale Vaticano: enseña la entrada en el control de seguridad y pasa el arco. Lo pasa todo el mundo, también con acceso rápido, de modo que ahí puede tocarte hacer cola. Después vuelves a escanear la entrada en los tornos.
  4. 4Guardarropa: es gratuito, y allí tienes que dejar las bolsas, mochilas y paquetes que al personal le parezcan demasiado grandes, y también cuchillos, tijeras y herramientas metálicas. No dejan pasar trípodes, drones, equipo fotográfico profesional, palos de selfi ni punteros láser.
  5. 5Dentro: puedes hacer fotos sin flash en todas partes menos en la Capilla Sixtina.

En el guardarropa te prestan gratis una silla de ruedas, mientras queden, a cambio de un documento de identidad y una fianza. Se puede entrar con sillas de ruedas eléctricas y scooters, aunque en algunas secciones hay que cambiar a una silla manual, y a lo largo del recorrido hay baños adaptados. Con una discapacidad acreditada de al menos el 67 % se entra gratis y con acceso prioritario, con acompañante si hace falta. No se reserva por internet, sino que se recoge la entrada en el mostrador de Special Permits o en el Welcome Desk del vestíbulo.

Qué ver en los Museos Vaticanos: el Laocoonte y las Estancias de Rafael

La escalera de caracol de los Museos Vaticanos vista desde arriba
La escalera de caracol de los Museos Vaticanos, vista desde lo alto Foto: Wilfredor, CC0

Pasados los tornos, la visita recorre una colección tras otra, y por eso el museo se define como un “museo de museos”. Empezó con las estatuas antiguas que Julio II, papa de 1503 a 1513, reunió en el Cortile delle Statue, el actual Patio Octogonal.

La pieza con mejor historia es el Laocoonte, un grupo escultórico desenterrado en el Esquilino, en Roma, en 1506. Se reconoció enseguida como el grupo que había descrito el escritor romano Plinio el Viejo, y Julio II lo compró de inmediato. Se data entre el 40 y el 30 a. C., más o menos, y el Apolo del Belvedere, el Hermes del Belvedere y el Perseo triunfante forman parte de la misma colección.

El grupo del Laocoonte en los Museos Vaticanos: un sacerdote troyano y sus dos hijos atrapados por las serpientes marinas
El Laocoonte, con sus dos hijos Foto: Richard Mortel, CC BY 2.0

Esas estatuas dieron origen al Museo Pío-Clementino, que debe su nombre a Clemente XIV y Pío VI, los dos papas que lo abrieron como museo en sentido moderno a finales del siglo XVIII. En 1797 un tratado envió sus piezas principales a París, y la mayoría regresó después de 1815.

Julio II eligió además el apartamento en el que iba a vivir, y Rafael y su taller pintaron sus cuatro salas entre 1508 y 1524. Son las Estancias de Rafael, y La escuela de Atenas está en una de ellas, la Estancia de la Signatura.

El fresco de Rafael La escuela de Atenas en la Estancia de la Signatura, con los filósofos reunidos bajo una gran bóveda
La escuela de Atenas, en la Estancia de la Signatura Foto: Sonse, CC BY 2.0

Además de las Estancias de Rafael, el recorrido pasa por la Galería de los Mapas, por el Apartamento Borgia, que Pinturicchio terminó de pintar en 1494, y por la Capilla Nicolina, que Fra Angelico pintó para el papa Nicolás V. También están ahí la Pinacoteca (la galería de pintura) y la colección de arte contemporáneo.

La larga Galería de los Mapas de los Museos Vaticanos, con su bóveda de cañón dorada y los mapas pintados en las paredes
La Galería de los Mapas Foto: Richard Mortel, CC BY 2.0

Una visita rápida lleva de dos a tres horas, y la audioguía oficial por sí sola dura más de tres. Según el museo, todos sus visitantes quieren ver las Estancias de Rafael y la Capilla Sixtina: si vas justo de tiempo, son las dos que no hay que saltarse. Para descansar hay una cafetería, una pizzería y un restaurante, bistrós en el Patio de la Piña y en el Giardino Quadrato, un bar cerca de la Capilla Sixtina y bancos en los patios.

La Capilla Sixtina: la bóveda de Miguel Ángel y el Juicio Final

La Capilla Sixtina, con la bóveda de Miguel Ángel y el Juicio Final en la pared del fondo
La Capilla Sixtina, con el Juicio Final en la pared del fondo Foto: Antoine Taveneaux, CC BY-SA 3.0

La capilla se llama así por el papa Sixto IV, que hizo restaurar la antigua Cappella Magna, la “capilla grande”, entre 1477 y 1480; Perugino, Botticelli, Ghirlandaio y Rosselli pintaron sus paredes en 1481 y 1482. La bóveda se pintó una generación más tarde. En mayo de 1504 se abrió una grieta, y, según el museo, probablemente por eso Julio II mandó repintar la bóveda. El encargo fue para Miguel Ángel, que firmó el contrato el 8 de mayo de 1508 y terminó el 31 de octubre de 1512. En el centro de la bóveda hay nueve escenas del Génesis.

La Creación de Adán de Miguel Ángel en la bóveda de la Capilla Sixtina, con Dios extendiendo la mano hacia Adán
La Creación de Adán, una de las nueve escenas del Génesis de la bóveda Foto: Michelangelo, Public domain

El papa Clemente VII encargó el Juicio Final en 1533, y Miguel Ángel lo pintó entre 1536 y 1541, con 391 figuras en 180 m². En 2026, los trabajos de mantenimiento le quitaron una película blanquecina de lactato de calcio, que se forma cuando el ácido láctico del sudor de los visitantes entra en contacto con el calcio del fresco.

En la capilla no se pueden hacer fotos ni grabar vídeo con ningún dispositivo, y los guardias pueden obligarte a borrar delante de ellos lo que hayas grabado o fotografiado. Se pide además silencio absoluto, por lo que los guías dan sus explicaciones antes de entrar.

Cómo llegar a los Museos Vaticanos: metro línea A, autobuses y tranvía 19

El acceso está en Viale Vaticano, y lo más sencillo es la línea A del metro y un paseo corto: unos ocho minutos desde Ottaviano, a unos 570 m, o nueve desde Cipro, a unos 680 m. El autobús 49 te deja justo delante, en la plaza donde hay también una parada de taxis. Los autobuses 32, 81 y 982 y el tranvía 19 paran en la Piazza del Risorgimento, y los autobuses 492 y 990, en Via Leone IV y en Via degli Scipioni.

Tarjetas turísticas

Museos Vaticanos y Capilla Sixtina con una tarjeta turística

Elige la opción que mejor encaje con tu viaje. Los precios son por adulto y las fechas las eliges en la página siguiente.

También se pregunta

Preguntas frecuentes

¿Está la Capilla Sixtina incluida en la entrada de los Museos Vaticanos?

Sí. La capilla no tiene acceso propio: se llega a ella desde los museos, y una sola entrada vale para las dos cosas. Eso sí, puede cerrar con poca antelación por ceremonias religiosas, y en la propia entrada ya se avisa.

¿Se pueden comprar entradas para los Museos Vaticanos en la puerta?

Sí, el museo tiene precios para quien compre sin reserva previa por internet. En temporada alta, eso sí, el director del museo cuenta que la demanda dobla el número de plazas y que el aforo está limitado, por eso, para asegurarte la hora, lo más seguro es reservar con antelación.

¿Cuándo es gratuita la entrada a los Museos Vaticanos?

El último domingo de cada mes la entrada es gratuita, de las 9:00 a las 14:00 y con última entrada a las 12:30, salvo que coincida con la Pascua, el 29 de junio o el 25, 26 o 31 de diciembre. Los próximos son el 29 de noviembre y el 27 de diciembre de 2026, y en marzo de 2027 no hay ninguno porque su último domingo es Pascua. Los menores de 7 años entran gratis cualquier día.

¿Se pueden hacer fotos en la Capilla Sixtina?

No. Están prohibidas las fotos y el vídeo con cualquier dispositivo, y los guardias pueden pedirte que las borres delante de ellos. En el resto de los museos se puede fotografiar sin flash.

¿Está la Basílica de San Pedro incluida en la entrada de los Museos Vaticanos?

No hace falta: la entrada a San Pedro es gratuita para todos. Es otra visita, con control de seguridad aparte, a más o menos un kilómetro a pie de los museos. Algunas visitas guiadas pasan directamente desde la Capilla Sixtina, pero con una entrada normal no se puede.

¿Cómo hay que vestir para los Museos Vaticanos?

Con los hombros y las rodillas cubiertos. Según la normativa, tampoco se admiten camisetas sin mangas o escotadas, pantalones cortos por encima de la rodilla, minifaldas ni sombreros, y las mismas normas rigen en San Pedro, donde además se pide pantalón largo a los hombres.

Actualizado el: