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Milán

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Qué ver en Milán

Milán guarda La última cena de Leonardo en la pared de un convento, la última Piedad de Miguel Ángel en un castillo y un paseo por el tejado de su catedral.

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Milán empieza en la plaza del Duomo, donde puedes subir al tejado de la catedral y pasear entre sus agujas, y seguir por la Galleria Vittorio Emanuele II hasta la Scala. Reserva primero La última cena de Leonardo: sus turnos se agotan con meses de antelación, y las visitas guiadas que vendemos ya llevan la entrada. El YesMilano City Pass incluye el Duomo, el Castillo Sforzesco y los demás museos municipales, una actividad premium a elegir, como el museo de la Scala, y tres días de metro, tranvías y autobuses.

El centro se recorre a pie desde la plaza del Duomo, con la catedral, el Novecento, la Ambrosiana, la Galleria y la Scala, y Brera y el Quadrilatero della Moda justo detrás. Al oeste quedan el Castillo Sforzesco y el Parque Sempione, y a una o dos paradas de metro más allá La última cena, el museo de la ciencia y Sant'Ambrogio; al este, Villa Necchi y el Museo de Historia Natural, cerca de Porta Venezia. El MUDEC y los canales de los Navigli, la Fondazione Prada, el Cimitero Monumentale y San Siro están a un trayecto de metro, HangarBicocca a uno de metro y autobús, y el lago de Como es una excursión de un día en tren.

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Duomo de Milán y sus terrazas en el tejado

Visitantes en un paseo de mármol de las terrazas del Duomo de Milán, entre filas de altos pináculos
Las terrazas del Duomo, entre las agujas Foto: Daniel Case, CC BY-SA 3.0

Qué ver en Milán empieza por el tejado del Duomo, que se puede recorrer a pie: es la iglesia más grande de Italia, se empezó en 1386 y no se dio por terminada hasta los años sesenta del siglo XX. Allí arriba un paseo de mármol recorre las agujas, y la Madonnina, la estatua dorada de la Virgen, remata la más alta, a 108,5 metros. Por la escalera son 251 escalones (el ascensor te ahorra el primer tramo) y la bajada se hace siempre a pie.

Dentro, la nave central y las cuatro laterales se extienden 158,6 metros bajo bóvedas góticas, y entre las estatuas está el San Bartolomé desollado de Marco d’Agrate, que representa al apóstol sin su piel. Con la entrada de la catedral también se visita el Museo del Duomo, que está en el Palazzo Reale y cierra los miércoles. Cúbrete hombros y rodillas, deja los bolsos y mochilas grandes en el hotel, porque hay control de seguridad y no hay guardarropa, y guarda la entrada para la salida.

Las dos versiones del YesMilano City Pass incluyen la catedral, el museo y las terrazas, por la escalera con la Standard y en ascensor con la All-Inclusive. En ambos casos se reserva la hora en la aplicación.

Museo del Novecento

Una alta ventana del Museo del Novecento que enmarca las agujas del Duomo, con un piano de cola delante
Las agujas del Duomo, desde una ventana del Novecento Foto: Monica Rondoni, CC BY-SA 4.0

En la misma plaza, el garabato de neón de la ventana del Palazzo dell’Arengario es del artista Lucio Fontana y pertenece al Museo del Novecento, el museo de arte italiano del siglo XX de Milán. Una rampa en espiral sube por la torre entre más de 300 obras, de los futuristas Boccioni y Balla a De Chirico y Morandi, y continúa hasta una terraza sobre el Duomo.

Los jueves abre hasta las 22:30 y los lunes cierra. Los menores de 18 años entran gratis todos los días, y todo el mundo el primer domingo de mes.

Pinacoteca Ambrosiana

Retrato de músico de Leonardo da Vinci, un joven de pelo rizado y gorro rojo con una partitura en la mano
Leonardo da Vinci, Retrato de músico Foto: Leonardo da Vinci, Public domain

A pocos pasos de la plaza, junto a las estaciones de Cordusio y Duomo, la Pinacoteca Ambrosiana tiene a Leonardo por partida doble. Su Retrato de músico cuelga en la galería, junto a la Canasta de frutas de Caravaggio y el cartón a tamaño real de La escuela de Atenas de Rafael. En la sala de lectura de la biblioteca, abierta al público desde 1609, se exponen cada vez unas pocas hojas originales del Codex Atlanticus de Leonardo.

La misma entrada permite bajar a la Cripta de San Sepolcro, una iglesia medieval cuyo suelo es el pavimento del foro de la Milán romana. Calcula unas dos horas para ver las dos cosas, cualquier día menos el miércoles, porque ese día cierra. En las dos versiones del YesMilano City Pass es una actividad premium. El Milan Pass la incluye.

Galleria Vittorio Emanuele II y el Highline en su tejado

La cúpula de cristal sobre el octógono de la Galleria Vittorio Emanuele II, con lunetas pintadas y fachadas doradas debajo
La cúpula de cristal sobre el octógono de la Galleria Foto: Paolobon140, CC BY-SA 4.0

De vuelta en la plaza del Duomo, el arco triunfal da paso a la Galleria Vittorio Emanuele II, la galería cubierta de cristal que llega hasta la Scala y por la que se pasea sin pagar a cualquier hora. El rey que le da nombre la inauguró en 1867. Su arquitecto, Giuseppe Mengoni, se cayó del andamio el día antes de la inauguración del arco. En el suelo, el toro del escudo de Turín está desgastado por la gente que gira tres veces sobre el talón derecho para atraer la suerte.

Desde febrero de 2026 también puedes caminar por el tejado. El Highline recorre 250 metros a lo largo de las bóvedas, a 40 metros sobre la calle, y un ascensor de cristal te sube a una terraza encima del arco, frente al Duomo. Se entra por horas, con un máximo de 150 personas en cada una, así que los fines de semana se agotan horas enteras. Cierra los lunes y, en las dos versiones del YesMilano City Pass, cuenta como actividad premium.

Una de las opciones de YesMilano City Pass Standard

Museo Leonardo3

El portal de entrada del Museo Leonardo3 dentro de la Galleria Vittorio Emanuele II, con columnas, una bóveda de casetones y estandartes de Leonardo
La entrada a Leonardo3, dentro de la Galleria Foto: Antonina Dattola, CC BY-SA 4.0

Dentro de la Galleria, en el extremo de la Scala, Leonardo3 reúne las máquinas de Leonardo construidas a partir de los dibujos de sus cuadernos: más de 200 reconstrucciones interactivas, desde un león mecánico hasta la máquina voladora de Milán, muchas de ellas para tocar. También hay una reconstrucción del refectorio de Santa Maria delle Grazie tal como era en su época, con La última cena incluida, aunque aquí todo es maqueta o reconstrucción, nunca un original.

Abre todos los días del año salvo el 25 de diciembre, lo que lo convierte en un plan de lunes, cuando los museos municipales están cerrados. En las dos versiones del YesMilano City Pass es una actividad premium. El Milan Pass y la Milan City Card lo incluyen.

Teatro alla Scala y su museo

La sala en herradura de la Scala vista desde un palco, con hileras de palcos rojos y dorados alrededor del patio de butacas
La sala de la Scala, desde uno de los palcos Foto: Zairon, CC BY-SA 4.0

Al otro extremo de la Galleria está la Scala, el teatro de ópera que abrió en 1778 en el solar de la iglesia de Santa Maria della Scala, que le dio nombre. El museo de la Scala muestra trajes, partituras autógrafas e instrumentos históricos. Cuando no hay ensayo ni función te asomas a la sala desde los palcos del tercer piso, en grupos de seis personas.

El museo abre todos los días salvo el 7 de diciembre, la noche en que arranca la temporada de ópera (este año, con Otello). Con nuestra visita guiada entras en el propio teatro y en el museo los días sin ensayos. El museo es una actividad premium de las dos versiones del YesMilano City Pass y el Milan Pass lo incluye, pero ningún pase incluye la visita al teatro.

Incluido en parte en YesMilano City Pass Standard

Pinacoteca de Brera

El beso de Francesco Hayez, una joven pareja abrazada en una escalera de piedra, él con sombrero de pluma y ella con vestido de satén azul pálido
Francesco Hayez, El beso, 1859 Foto: Francesco Hayez, Public domain

A continuación viene el barrio de Brera, donde la Pinacoteca de Brera, instalada en un antiguo colegio jesuita, es la galería de pintura del Estado italiano en Milán. Entre los ocho cuadros que la pinacoteca considera sus obras maestras están el Cristo muerto de Mantegna, visto desde los pies, Los desposorios de la Virgen de Rafael, La cena de Emaús de Caravaggio y El beso de Hayez.

Toda visita se reserva para un día y una hora, incluso el primer domingo de mes, cuando la entrada es gratuita. Brera cierra los lunes y no entra en ningún pase de Milán. Nuestra visita en grupo reducido empieza en la calle, por la Via dei Fiori Chiari y la Via dei Fiori Oscuri, antes de entrar.

Castillo Sforzesco

El Patio Ducal del Castillo Sforzesco, con una logia de arcadas, ventanas con marcos de ladrillo y un largo estanque
El Patio Ducal del Castillo Sforzesco Foto: Manuel Pagani - Mm4mm, CC BY-SA 4.0

Desde Brera, con la parada de Lanza de la M2 llegas también al Castillo Sforzesco, la fortaleza que levantaron los Visconti y reconstruyeron los Sforza, las dos familias que gobernaron Milán del siglo XIV al XVI. La corte de los Sforza atrajo a Leonardo y al arquitecto Bramante. Los patios del castillo están abiertos a quien quiera entrar todos los días de las 7:00 a las 19:30. Los museos del interior guardan la última obra de Miguel Ángel, la Piedad Rondanini, que dejó inacabada al morir en 1564 y a la que puedes dar la vuelta entera. También hay un retablo de Mantegna de 1497, una armería y una sala egipcia.

Los museos abren de martes a domingo, con última entrada a las 16:30. Los menores de 18 años entran gratis. El Leonardo del propio castillo, la sala pintada que se llama Sala delle Asse, está cerrada por restauración, y el Ayuntamiento prevé reabrirla en abril de 2027. Las dos versiones del YesMilano City Pass incluyen los museos. Qué lleva cada pase de Milán lo explicamos en nuestra página sobre el Milan Pass y los demás pases de Milán.

Acuario de Milán, Torre Branca y Triennale en el Parque Sempione

La fachada de estilo Liberty del Acuario de Milán, con la estatua de Neptuno en el nicho central y mayólica verde alrededor de la ventana en arco
El Acuario, el último pabellón de la Expo de 1906 Foto: Mauro Mariani (photo by Federico Brunetti), Public domain

Detrás del castillo, el Parque Sempione reúne tres visitas más. La primera, en el borde del parque, es el Acuario, el único pabellón que queda de la Exposición Internacional de Milán de 1906. Sus 22 tanques reproducen las aguas de Italia, de los torrentes alpinos al mar abierto, donde pintarrojas y rayas nadan en un tanque que queda sobre tu cabeza. El Acuario cierra los lunes. Los menores de 18 años entran gratis.

La vista desde lo alto de la Torre Branca sobre el Parque Sempione hasta el Castillo Sforzesco, de ladrillo rojo
El castillo y el parque, desde lo alto de la Torre Branca Foto: Ludvig14, CC BY-SA 4.0

A unos cinco minutos a pie por el parque está la Torre Branca, de acero, que el arquitecto Gio Ponti levantó en 68 días laborables para la Triennale de 1933. Un ascensor para cinco personas sube al mirador acristalado, cerca de la cima, en alrededor de un minuto. Desde allí ves el Duomo, el castillo y los rascacielos de Porta Nuova, con los Alpes al fondo si el día está claro. Arriba se está unos cinco minutos. La torre abre pocas horas, que se publican mes a mes: el invierno pasado abría los miércoles, los viernes y los fines de semana, y los sábados por la noche de las 20:30 a medianoche, y cierra con viento o mal tiempo.

La fachada de ladrillo y piedra del Palazzo dell'Arte en el Parque Sempione, con banderas en lo alto y carteles de exposiciones en los pilares
El Palazzo dell'Arte, sede de la Triennale de Milán Foto: Gerda Arendt, CC0 1.0

La torre se construyó para la Triennale, cuya sede, el Palazzo dell’Arte, de los años treinta, también está en el parque. Puedes entrar en el edificio, el jardín y los restaurantes sin pagar. Solo hace falta entrada para el Museo del Design Italiano, que reúne unos 400 objetos de diseño italiano de los años veinte a los 2000 y es una actividad premium de las dos versiones del YesMilano City Pass. El edificio entero cierra los lunes.

Una de las opciones de YesMilano City Pass Standard

La última cena

La última cena de Leonardo en la pared del refectorio, con el escudo de los Sforza en las lunetas de arriba y la puerta de 1652 abierta en el centro inferior
Leonardo da Vinci, La última cena Foto: FrDr, CC BY-SA 4.0

La última cena de Leonardo está en la pared del fondo del antiguo refectorio de Santa Maria delle Grazie. La parada de metro para llegar es Cadorna, en el borde del parque, la misma que sirve al castillo. Leonardo pintó el momento en que Jesús dice que uno de los doce lo traicionará, con Judas en la sombra, sujetando la bolsa. La pintó al temple sobre muro seco y no al fresco, y por eso el color empezó a desprenderse en pocos años. Ha pasado por nueve restauraciones documentadas.

Se ve en grupos de hasta 40 personas, durante 15 minutos, con entrada nominativa y sin venta en taquilla. El museo pone las entradas a la venta por tandas, cada una para unos pocos meses, y se agotan, de ahí que las que vendemos sean visitas guiadas con la entrada incluida. La última cena cierra los lunes y ningún pase de Milán la incluye. La entrada a la iglesia de Santa Maria delle Grazie, que está al lado, es gratuita.

Museo de la Ciencia y la Tecnología

La torreta del submarino Enrico Toti, con el número de casco 506, vista desde abajo contra el cielo, fuera del museo de la ciencia
El submarino Enrico Toti, en los jardines del museo Foto: Roberto Venturini, CC BY 2.0

Una parada más allá de Cadorna en la M2, en Sant’Ambrogio, el mayor museo de ciencia y tecnología de Italia ocupa un monasterio del siglo XVI y sus pabellones. Sus Galerías Leonardo da Vinci reúnen maquetas construidas a partir de los dibujos de Leonardo, y además hay rocas lunares, el puente de mando de un transatlántico, locomotoras, aviones y, en los jardines, el Toti, un submarino de la Armada entero.

Entre semana cierra a las 17:00, de modo que una visita de tarde se queda corta, mientras que los fines de semana abre hasta las 18:30. Los lunes cierra.

Basílica de Sant’Ambrogio

El atrio de ladrillo de Sant'Ambrogio en Milán, con pórticos de arcos de medio punto a ambos lados, la fachada de la basílica al fondo y dos campanarios
El atrio de Sant'Ambrogio y sus dos campanarios Foto: Jean-Christophe BENOIST, CC BY 3.0

La parada toma el nombre de la basílica de Sant’Ambrogio, que queda a cinco minutos del museo. Ambrosio, Ambrogio en italiano, era el gobernador romano con sede en Milán cuando lo aclamaron obispo en el año 374, antes de estar siquiera bautizado. Se convirtió en el patrón de la ciudad y descansa en la cripta de esta iglesia, empezada en el 379.

Cruzas el atrio, el patio porticado de la foto, y llegas a una iglesia románica reconstruida hacia 1100. Su altar de oro del siglo IX cuenta la vida de Cristo en el frente y la de Ambrosio en la parte de atrás. En una columna de la nave, una serpiente de bronce espera, según la leyenda, a bajar el día del fin del mundo.

La entrada es gratuita: de las 10:00 a las 12:00 y de las 14:30 a las 18:00 de lunes a sábado, y de las 15:00 a las 17:00 los domingos, sin visitas durante la misa. Una ruta de 5 € llamada Ambrosius, nueva en 2025, permite visitar el tesoro y la capilla de San Vittore, cuya bóveda de mosaico dorado guarda el retrato más antiguo que se conoce de Ambrosio.

Poldi Pezzoli y Bagatti Valsecchi, dos casas de coleccionistas

Retrato de una joven de perfil, atribuido a Pollaiolo, en el Museo Poldi Pezzoli
El Retrato de una joven del Poldi Pezzoli, atribuido a Pollaiolo Foto: Piero del Pollaiuolo (attributed), Public domain

De vuelta en el centro, subiendo un poco por la Via Manzoni desde la Scala, el Poldi Pezzoli es la casa que un noble del siglo XIX, Gian Giacomo Poldi Pezzoli, llenó de pinturas renacentistas, armaduras, relojes y alfombras. Su emblema es el retrato de una joven de perfil atribuido a los hermanos Pollaiolo de Florencia. Hay dos Botticelli y obras de Piero della Francesca, Bellini y Mantegna. Es la única casa museo abierta los lunes y cierra los martes.

Una de las opciones de YesMilano City Pass Standard

La Sala Roja del Museo Bagatti Valsecchi, con una cama con dosel vestida de damasco rojo, un cabecero de hierro forjado y arcones tallados
La Sala Roja del Bagatti Valsecchi Foto: Paolobon140, CC BY-SA 4.0

A unas pocas calles, en la Via Gesù, en el Quadrilatero della Moda, dos barones, Fausto y Giuseppe Bagatti Valsecchi, construyeron entre 1883 y 1894 un palacio que llenaron de pinturas, armaduras y muebles de los siglos XV y XVI, a la vez que le instalaban calefacción central, agua corriente y luz eléctrica. Sigue dispuesto como ellos lo tenían. Solo abre de miércoles a domingo. La Case Museo Card incluye las dos casas, además de Villa Necchi y el piso de los Boschi Di Stefano. Las dos casas son actividades premium de las dos versiones del YesMilano City Pass.

Una de las opciones de YesMilano City Pass Standard

Palazzo Morando

Una de las salas nobles del Palazzo Morando, con paredes de seda a rayas, un espejo dorado, una lámpara de cristal y retratos, con dos vestidos negros de época sobre maniquíes
Una de las salas nobles del Palazzo Morando Foto: Carlo Dell'Orto, CC BY-SA 4.0

También en el Quadrilatero della Moda, en la Via Sant’Andrea, el Palazzo Morando llegó a la ciudad en 1945 de manos de una condesa que lo dejó con la condición de que se convirtiera en museo. Sus salas del siglo XVIII, pintadas y estucadas, dan a la calle, la pinacoteca muestra cómo era Milán del siglo XVII a principios del XX, y la colección de ropa de la ciudad se expone en algunas salas en ciertas épocas del año.

Por ahora la entrada es gratuita, aunque el Ayuntamiento prevé cobrar 5 € sin fecha fijada. Cierra los lunes. La última entrada es a las 17:00.

Villa Necchi Campiglio

Villa Necchi Campiglio vista desde el jardín al otro lado de la piscina, con la marquesina curva de la entrada y un toldo a rayas
Villa Necchi Campiglio, al otro lado de la piscina Foto: Thomas Kowalski, CC BY-SA 4.0

A cinco minutos de la parada de Palestro, en la M1, Villa Necchi Campiglio es la casa que el arquitecto Piero Portaluppi construyó entre 1932 y 1935 para una familia de industriales de Pavía, con ascensor, piscina y pista de tenis. Los directores de cine Luca Guadagnino y Ridley Scott han rodado escenas en ella. Pertenece al FAI, la fundación italiana del patrimonio, y la entrada incluye la casa y el jardín, con textos y vídeos en tu móvil.

La villa abre de miércoles a domingo y no tiene aire acondicionado, algo que se nota en una tarde de julio o agosto.

Museo de Historia Natural

Un modelo de Triceratops en una sala del Museo de Historia Natural de Milán, con un panel que muestra su esqueleto en la pared del fondo
Un modelo de Triceratops en el Museo de Historia Natural Foto: Antonina Dattola, CC BY-SA 4.0

Palestro sirve también a los Giardini Pubblici, donde el Museo de Historia Natural, fundado en 1838, es el más antiguo de los museos municipales. Sus 23 salas van de los minerales y los fósiles a los animales y las plantas. Hay cuatro modelos de dinosaurio en la planta baja, y los dioramas del museo, hábitats reconstruidos en tres dimensiones, son la mayor colección de ellos en Italia.

Como el Acuario, cierra los lunes. Los menores de 18 años entran gratis.

Casa Museo Boschi Di Stefano

El edificio de esquina de la Via Giorgio Jan 15, con balcones curvos y un mirador, sede de la Casa Museo Boschi Di Stefano
El edificio de la Via Jan, obra de Portaluppi Foto: Saggittarius A, CC BY-SA 4.0

Más lejos en la misma M1, en Lima, la Casa Museo Boschi Di Stefano es el piso donde vivieron Antonio Boschi, ingeniero de Pirelli, y su mujer Marieda Di Stefano, ceramista, con su colección de arte italiano del siglo XX. Unas 300 obras cuelgan en once salas, todavía sin cartelas, como cuando vivía allí el matrimonio.

La entrada es gratuita. Como el piso es pequeño, si reservas hora por internet te ahorras la cola en la puerta. Cierra los lunes.

MUDEC, Museo de las Culturas

La plaza cubierta y translúcida del MUDEC, de David Chipperfield, con la puerta amarilla iluminada de la colección permanente
La plaza cubierta del MUDEC, con la entrada a la colección permanente Foto: Hime sara, CC BY-SA 4.0

Al suroeste del centro, en la Zona Tortona, el MUDEC ocupa una antigua fábrica de Ansaldo. Su colección permanente, Milano globale, usa objetos de las colecciones etnográficas de la ciudad para mostrar cómo Milán está unida al resto del mundo desde la Edad Moderna. Por ahora la entrada es gratuita. Las grandes exposiciones son de pago, y la de Matisse dura hasta el 21 de febrero de 2027.

La colección permanente cierra los lunes, mientras que las exposiciones abren los lunes por la tarde. El MUDEC está a más o menos un kilómetro de Porta Genova, en la M2.

Los Navigli, los canales de Milán

El Naviglio Grande de Milán en un día de sol, recto entre filas de casas antiguas de colores pastel, con un paseo de madera a lo largo de la orilla derecha
El Naviglio Grande, desde el Ponte dello Scodellino Foto: Nelson Pérez, CC BY-SA 3.0

Porta Genova es también la parada de los Navigli, el barrio de los canales al sur del centro, donde el Naviglio Grande y el Naviglio Pavese se juntan en la Darsena, el antiguo puerto. Un naviglio es un canal excavado a mano, y el Naviglio Grande, que se empezó en el siglo XII, transportó el mármol del Duomo.

Pasear junto a los canales no cuesta nada. Al caer la tarde sus bares se llenan para el aperitivo, una copa con algo de picar antes de cenar, sobre todo en verano. El último domingo de mes los puestos de antigüedades ocupan casi dos kilómetros del Naviglio Grande: el próximo es el 29 de noviembre y el siguiente, adelantado, el 20 de diciembre.

Nuestros dos paseos en barco salen del embarcadero de Scodellino, en Alzaia Naviglio Grande 4. El paseo por el canal llega hasta la iglesia de San Cristoforo y vuelve, pasando por delante del Vicolo dei Lavandai, donde se lavaba la ropa de Milán frotándola en piedras inclinadas con agua del canal. El crucero con aperitivo incluye una bebida y canapés.

Fondazione Prada

La torre de pan de oro Haunted House de la Fondazione Prada junto a la Torre de hormigón blanco, sobre los antiguos edificios de la destilería
La Haunted House y la Torre en la Fondazione Prada Foto: Lalupa, CC BY-SA 4.0

En el sur de la ciudad, en la parada de Lodi T.I.B.B. de la M3, la Fondazione Prada es una destilería de la década de 1910 que el estudio del arquitecto holandés Rem Koolhaas reformó como galerías, con un edificio antiguo cubierto de pan de oro de 24 quilates y una torre blanca de 60 metros a su lado. Una sola entrada vale para todas las exposiciones del recinto. El Bar Luce, la cafetería, lo diseñó el director de cine Wes Anderson.

Dale al menos dos horas, cualquier día menos el martes. Los menores de 18 años entran gratis, y ningún pase de Milán incluye la Fondazione.

Pirelli HangarBicocca

El exterior de Pirelli HangarBicocca, naves de ladrillo con tejados a dos aguas delante de una nave más alta revestida de metal con el nombre en la pared
Pirelli HangarBicocca, en la antigua fábrica Breda Foto: Silvana Gallio, CC BY-SA 4.0

Al norte, en Bicocca, Pirelli HangarBicocca expone arte contemporáneo en las naves de la antigua fábrica de trenes y locomotoras Breda. La entrada es gratuita. La obra permanente es Los siete palacios celestiales del artista alemán Anselm Kiefer, siete torres de hormigón de 13 a 19 metros de altura, y en las demás naves las exposiciones cambian a lo largo del año.

Las exposiciones solo abren de jueves a domingo, hasta las 20:30. No hay metro en la puerta: los autobuses 51 y 87 llegan desde Sesto Marelli, en la M1, y desde Ponale, en la M5.

Galleria Campari

Cartel Spiritello de Leonetto Cappiello, de 1921, para el Bitter Campari: un duendecillo rojo en equilibrio sobre una espiral de piel de naranja con una botella en la cabeza
Spiritello de Leonetto Cappiello, 1921, en la Galleria Campari Foto: Sailko, CC BY 3.0

Más arriba en la M1, en Sesto San Giovanni, la Galleria Campari guarda más de un siglo de carteles y anuncios del aperitivo rojo en su primera fábrica, de 1904. Cartelistas y diseñadores italianos como Depero, Cappiello, Dudovich y Munari dibujaron todos para la marca, y la galería muestra también los anuncios de Carosello de Campari en la televisión italiana.

Campari tiene previstas obras hasta el 30 de noviembre y no publica horarios: comprueba que está abierta antes de ir. La galería es una actividad premium de las dos versiones del YesMilano City Pass. Sesto queda dentro de la zona de transporte que incluyen.

Una de las opciones de YesMilano City Pass Standard

ADI Design Museum

El ADI Design Museum al otro lado de la Piazza Compasso d'Oro, un edificio amarillo de antiguas cocheras con la palabra MUSEO, junto a una nave con fachada de cristal
El ADI Design Museum, en unas antiguas cocheras de tranvía Foto: Barbaragerosa, CC BY-SA 4.0

La M5 es la línea que lleva a San Siro, y por el camino la parada de Monumentale es la del ADI Design Museum, cerca de Porta Volta. El museo guarda la colección del Compasso d’Oro, el premio italiano de diseño industrial desde 1954. Son cosas que usarías en casa o con las que te cruzas por la calle, de una bañera de 1957 a una marquesina de autobús, expuestas en unas cocheras de tranvía de los años treinta restauradas. En vez de cerrar los lunes, cierra los viernes. En la taquilla solo se paga con tarjeta.

Una de las opciones de YesMilano City Pass Standard

Cimitero Monumentale

El Famedio de mármol a rayas en la entrada del Cimitero Monumentale de Milán, con su rosetón, su linterna octogonal y largas alas porticadas
El Famedio, en la entrada del Cimitero Monumentale Foto: Z thomas, CC BY-SA 3.0

Andando 220 metros desde el museo de diseño llegas al Cimitero Monumentale, que Milán abrió en 1866 para sustituir a sus cementerios pequeños e insalubres. Sus tumbas forman un museo de escultura al aire libre, del realismo de finales del siglo XIX al Liberty, el Art Nouveau italiano, y hasta los años treinta. La tumba Campari es una última cena en bronce.

En la entrada, el Famedio, el “templo de la fama”, guarda solo ocho tumbas. Alessandro Manzoni, autor de Los novios, yace en el centro. En 2021 la bailarina de la Scala Carla Fracci fue la primera mujer enterrada allí. Verdi, el compositor de ópera, solo tiene una placa: descansa en la casa de reposo para músicos que fundó.

La entrada es gratuita de martes a domingo, de las 8:00 a las 18:00, con última entrada a las 17:30. Las visitas guiadas del Ayuntamiento no se hacen en noviembre, pero en el Infopoint, junto a la entrada, puedes apuntarte sin reserva a un paseo de 20 minutos, de las 9:00 a las 16:00. Vístete con respeto y lleva calzado cómodo por la grava.

Visita al estadio de San Siro

El estadio de San Siro visto desde fuera, con las vigas rojas del techo, las torres de las rampas en espiral y el tercer anillo
San Siro, con sus torres y sus vigas rojas Foto: Jose Hidalgo, CC BY 2.0

Al final de la M5, la parada de San Siro Stadio está a las puertas del mayor estadio de Italia, donde juegan el Milan y el Inter. En la visita recorres los dos vestuarios y bajas por el túnel hasta los banquillos, al borde del campo, y luego visitas el Museo de San Siro, todo en una hora más o menos.

Nuestra entrada no sirve los días de partido y, en torno a los partidos, el estadio suspende la visita o la acorta: mira el calendario antes de elegir fecha. Los clubes planean un estadio nuevo al lado, que no llegará antes de diciembre de 2030, y hasta entonces la visita sigue.

Lago de Como, una excursión de un día desde Milán

La península de Bellagio en el lago de Como vista desde la orilla occidental, con el pueblo en la punta y montañas nevadas detrás
Bellagio, en el lago de Como Foto: Joyborg, Public domain

Hay trenes directos desde Milano Centrale hasta Como, donde acaba el lago, en unos 40 minutos, y hasta Varenna, a mitad de la orilla oriental, en alrededor de una hora, y entre los pueblos hay barcos. Como y Varenna quedan fuera de las zonas de transporte de Milán, y por eso el tren es un billete aparte incluso con un YesMilano City Pass.

Desde el 2 de noviembre los barcos del lago tienen horario de invierno, con dos barcos lentos al día de Como a Bellagio. El funicular a Brunate está cerrado del 9 al 27 de noviembre de 2026. Las excursiones de un día que vendemos van en autocar, con paseo en barco y visita guiada a pie en Como, y dos de ellas añaden Bellagio y Lugano, al otro lado de la frontera suiza.

Cómo moverse por Milán en metro y llegar desde los aeropuertos

El andén amarillo de la M3 en la estación de Duomo, con techo amarillo y el nombre de la estación en la pared de azulejos
La M3 en Duomo, una de las dos líneas que paran bajo la plaza de la catedral Foto: Remontees, CC BY-SA 4.0

El metro enlaza casi todos los sitios de esta página: cinco líneas, de la M1 a la M5, con la estación de Duomo, en la M1 y la M3, justo en la plaza de la catedral. Los billetes de papel desaparecieron a principios de 2026: pasas una tarjeta bancaria sin contacto o el móvil por los tornos al entrar y otra vez al salir. Un viaje cuesta 2,20 € y dura hasta 90 minutos. Los cobros de un mismo día nunca pasan de 7,60 € (tarifas de ATM, octubre de 2026). Los menores de 14 años viajan gratis.

Desde Malpensa, el Malpensa Express llega a Milano Centrale en unos 51 minutos, con un billete que vendemos por 15 €. Linate está a 12 minutos de San Babila, en la M4. Las dos versiones del YesMilano City Pass incluyen tres días de metro, tranvías y autobuses, con Linate incluido pero no Malpensa. El resto lo tienes en nuestra página sobre los aeropuertos de Milán y en la página sobre el metro y el transporte público de Milán.

También se pregunta

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el plan número uno en Milán?

Subir al tejado del Duomo, la iglesia más grande de Italia, donde un paseo de mármol recorre las agujas y la Madonnina, la estatua dorada de la Virgen, remata la más alta. Nuestra entrada a la catedral con las terrazas cuesta 27 €. Después del Duomo vienen La última cena de Leonardo, que se ve en turnos de 15 minutos, y la Scala.

¿Qué hacer en Milán en 3 días?

Dedica el primer día a la plaza del Duomo: la catedral y su tejado, el Novecento, la Ambrosiana, la Galleria y la Scala. El segundo, coge el metro hacia el oeste para ir al Castillo Sforzesco y a La última cena, con el museo de la ciencia una parada más allá. El tercero puede ser para Brera y las casas museo, o para el lago de Como en tren. El YesMilano City Pass dura tres días naturales. El plan funciona de martes a domingo, porque los lunes cierran el castillo, La última cena y Brera.

¿Qué se puede hacer gratis en Milán?

Pasear por la Galleria Vittorio Emanuele II a cualquier hora, entrar en los patios del Castillo Sforzesco, abiertos todos los días de las 7:00 a las 19:30, y recorrer los canales de los Navigli. La entrada a la basílica de Sant'Ambrogio, al Cimitero Monumentale y a la Casa Museo Boschi Di Stefano es gratuita, y por ahora también la de la colección permanente del MUDEC y la del Palazzo Morando. A las exposiciones de HangarBicocca se entra gratis de jueves a domingo. El primer domingo de mes la entrada a los museos municipales, entre ellos el castillo y el Novecento, es gratuita para todos. Los menores de 18 años entran gratis en ellos cualquier día.

¿Compensa el YesMilano City Pass?

Sí, en cuanto tu lista pasa del Duomo y el Castillo Sforzesco: con una tercera visita de pago, como el Novecento, o si eliges la Ambrosiana como actividad premium, nuestras entradas suman más que el precio de la Standard, 60 €, y además tienes el metro incluido. No incluye La última cena ni Brera. Las cuentas de todos los pases están en nuestra página sobre el Milan Pass.

¿Qué cierra en Milán los lunes?

Los museos municipales, entre ellos el Castillo Sforzesco y el Novecento, La última cena, la Pinacoteca de Brera, el museo de la ciencia, la Triennale, el Highline, el Bagatti Valsecchi, Villa Necchi y el Cimitero Monumentale. Los lunes siguen abiertos el Duomo, el museo de la Scala, Leonardo3, el Poldi Pezzoli y el ADI Design Museum, y también la Fondazione Prada, que cierra los martes en lugar de los lunes.

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